Si quieres sumarte al reto por la conservación de la mariposa monarca en Las Palmas de Gran Canaria, lo tienes muy fácil.

Lo principal es que sepas que ¡sin asclepias no hay mariposas monarcas! Las asclepias, también conocidas como algondoncillos, son unas plantas con una pequeña flor naranja o amarilla que florece durante todo el año. Esta planta es la preferida para las larvas de monarca porque gracias a sus compuestos se convierten en tóxicas para los depredadores potenciales, y es de sus hojas de donde consiguen los vivos colores de sus alas, ya que las orugas al alimentarse asimilan los compuestos producidos por la planta, adquiriendo un olor y sabor desagradables para sus depredadores.

Así que lo primero es aumentar el número de asclepias para garantizar su alimentación. Desde la Concejalía de Desarrollo Estratégico, Sostenibilidad y Energía hemos plantado 150 ejemplares en 10 espacios públicos para poder tener, al menos, 10 mariposarios al cuidado municipal, pero cualquiera puede conseguir esta planta para su balcón, azotea o jardín y proporcionar un espacio para el sustento de este espléndido insecto.

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